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Las mejores maneras de deshacerse de una tos inducida por reflujo ácido


Una tos crónica y persistente a menudo es un subproducto del reflujo ácido. Cada vez que el ácido aumenta en la garganta, puede causar un cosquilleo que provoca tos. Hay dos enfoques para tratar la afección, uno dirigido al reflujo ácido y el otro a la tos.

Cambios en el estilo de vida

Los cambios en el estilo de vida, como la dieta, la pérdida de peso y el abandono del hábito de fumar, pueden contribuir en gran medida a reducir la tos inducida por el reflujo ácido. Según Livestrong.com, eliminar los alimentos ricos en grasas, el chocolate y el ácido cítrico, y reducir los platos picantes y los alimentos ricos en sodio, no solo ayudará a controlar el reflujo ácido sino que también calmará la tos que tiende a acompañar los síntomas.

Medicación

Los medicamentos, tanto de venta libre como recetados, pueden ayudar a suprimir la tos inducida por el reflujo ácido. Consulte a su medico. Por lo general, está bien tomar antiácidos para aliviar el síntoma que desencadena la tos. Sin embargo, si su problema es más crónico, BeatAcidReflux.com sugiere que desee preguntar sobre un inhibidor de la bomba de protones, que se sabe que inhibe la producción de ácido, o un broncodilatador para abrir la garganta y aliviar la tos. Si tiene dificultades para respirar debido a su tos inducida por reflujo, informe a su médico para que pueda buscar una solución.

Remedio natural

Las soluciones a largo plazo para reducir la tos inducida por el reflujo ácido, como la dieta y los cambios en el estilo de vida, son excelentes, pero si está tosiendo ahora, desea un alivio inmediato. En lugar de alcanzar ese jarabe para la tos, prueba la miel. Según RevolutionHealth.com, una cucharada de miel, especialmente Manuka Honey, puede hacer maravillas para cubrir la garganta y brindar alivio. Da un paso más y corta una cebolla marrón, colócala en un frasco y cúbrela con miel. Deje que la mezcla repose durante la noche y, ¡voila !, jarabe para la tos instantánea. Una cucharada para niños de 1 a 6 años y dos para niños de 7 años en adelante, tomadas según sea necesario.