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¿Qué músculos de las piernas se dedican durante una pirueta de ballet?


El clásico movimiento de ballet, la pirueta, es un giro completo de 360 ​​grados realizado en una pierna. En un ballet, generalmente se hace más de una vez, en un movimiento giratorio. Los músculos de las piernas utilizados en una pirueta son las pantorrillas, los isquiotibiales y los cuádriceps. Los músculos circundantes de las rodillas juegan un papel crucial en el equilibrio y la rotación durante una pirueta. Los músculos internos y externos del muslo ayudan a que la pierna permanezca recta y ayudan a equilibrar el cuerpo para que no se incline hacia la izquierda o hacia la derecha a medida que avanza el giro.

Pantorrillas fuertes y tobillos flexibles

El ballet requiere tobillos fuertes. Es importante fortalecer esta área para que no se tambalee en sus turnos. Los bailarines dominan el lugar y la relevé antes de intentar una pirueta. Un plie es un movimiento de ballet fundamental que se realiza con ambas rodillas dobladas en dirección opuesta mientras la espalda está recta. Esto se puede hacer con los talones juntos, lo que se conoce como primera posición, o con las piernas separadas por la cadera, lo que se conoce como segunda posición. Básicamente, un relevé sube a las puntas de los pies (demi-pointe) o a la parte superior de los dedos de los pies (punta completa). Ambos movimientos básicos de ballet fortalecen los tobillos y los músculos de la pantorrilla.

Cuadríceps

Los bailarines son entrenados diariamente en el trabajo de piernas en línea recta cuando aprenden movimientos de ballet. Las bailarinas trabajan para lograr cuádriceps delgados, fuertes y flexibles a través de movimientos como arabescos, grandes pliegues y frappés. A través de este trabajo, los bailarines de ballet desarrollan músculos alargados a través de las piernas, que ayudan a apoyarlos en movimientos como una pirueta. En una pirueta, es importante tener cuádriceps fuertes y músculos aductores de sartorio (parte interna del muslo) para que la pierna de pie pueda soportar el giro.

Isquiotibiales

Los isquiotibiales apretados pueden provocar una pirueta pronada. En el ballet, los isquiotibiales trabajan en conjunto con las rodillas y los músculos iliopsoas para crear líneas rectas como en el arabesco, además de ayudar con la rotación de la cadera. Todos los movimientos de ballet se realizan con las caderas hacia afuera, lo que requiere una rotación lateral de las piernas. Asegúrate de que tus isquiotibiales estén estirados antes de intentar una pirueta. Los estiramientos clásicos, como las inclinaciones hacia adelante y los movimientos realizados en una barra de ballet, son los mejores para asegurarse de que esta área sea lo suficientemente flexible para una pirueta.

Caderas y rodillas

Para un bailarín, las partes más importantes del cuerpo para fortalecer con el fin de ejecutar una pirueta adecuada son las caderas y las rodillas. La fuerza en estas áreas asegura que tengas suficiente fuerza para ejecutar el giro de 360 ​​grados. Los músculos de los glúteos, los músculos aductores, el grupo iliopsoas y los rotadores laterales, junto con el tendón rotuliano, ayudan a sostener el cuerpo de una bailarina en posición vertical. Es fundamental tener un rango de movimiento extendido en estas áreas de su cuerpo para que no se lesione al realizar este movimiento de ballet.

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