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Síntomas de crisis no epilépticas


Las crisis no epilépticas se parecen mucho a las crisis epilépticas; sin embargo, no son causados ​​por cambios eléctricos en el cerebro. Una convulsión no epiléptica a veces es causada por afecciones fisiológicas que afectan el flujo de azúcar, sangre y oxígeno al cerebro. El trauma mental severo también puede provocar una convulsión no epiléptica. Algunas personas solo experimentarán un episodio en su vida, pero es una afección grave, por lo que es importante reconocer los siguientes síntomas de crisis no epilépticas.

Escalada gradual

Si bien las convulsiones epilépticas pueden comenzar abruptamente con síntomas potentes, a veces hay una escalada gradual con las convulsiones no epilépticas. Si la convulsión se caracteriza por sacudir brazos y piernas, por ejemplo, este movimiento de sacudida puede no ser extremo al principio. Según la Fundación para la Epilepsia, una convulsión que aumenta lentamente en intensidad es probablemente una convulsión no epiléptica.

Gritos / llanto

Las convulsiones no epilépticas a veces se desencadenan por un trauma mental extremo, que puede conducir a una serie de arrebatos impredecibles. Las convulsiones epilépticas no se caracterizan por estallidos verbales. Sin embargo, una convulsión no epiléptica provocada por el estrés psicológico puede provocar chillidos o llantos durante la mitad o el final del episodio.

Movimientos bruscos

Sacudir los brazos y las piernas es un síntoma común de muchos tipos de convulsiones. Sin embargo, hay movimientos de sacudidas más específicos que sugieren que la convulsión no es epiléptica. Los movimientos que comienzan lentamente y se aceleran gradualmente son indicativos de un episodio no epiléptico. Otros signos incluyen doblar la cabeza, el cuello y la columna hacia atrás. Una pelvis de empuje también es un signo común de una convulsión no epiléptica. Aquellos que están experimentando una convulsión inducida psicológicamente pueden sacudirse y golpear objetos. Según la Referencia de escritorio de los médicos, los muebles a veces se rompen durante tal ajuste.

Morder la lengua

Aquellos que sufren ataques no epilépticos pueden estar en peligro de morderse la lengua. Un estudio del Departamento de Neurología de la Universidad de Miami comparó los diversos movimientos faciales de las crisis epilépticas y no epilépticas. Este estudio encontró que las personas que mordieron los lados o la punta de la lengua durante una convulsión probablemente sufrían una convulsión no epiléptica inducida psicológicamente.

Rápida recuperación

Si bien las crisis epilépticas a veces pueden tardar horas en recuperarse, las crisis no epilépticas tienen un breve período de recuperación. Las convulsiones epilépticas suelen ir seguidas de dolor de cabeza, confusión y agotamiento. La ausencia de estos síntomas puede sugerir que la convulsión no fue epiléptica.